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miércoles, 18 de julio de 2007

Armonía en las comidas con vino blanco

Artículos y anotaciones generales
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Sauvignon Blanc
Por su frescor, menor grado, vivacidad y leve acidez relativa, en primer lugar como aperitivo de amplio uso. En segundo término, para pescados blancos pochados o a la plancha (Lenguados, congrio o reineta). Además, van bien por su acidez y, a veces, leve salinidad con ostras, almejas y mariscos, con algo de limón.

Sauvignon Blanc Fumé
(Sauvignon con guarda en barrica)
Por su mayor estructura y notas ahumadas y a veces levemente oxidativas, para pescados ahumados, bacalao, atún en lata, aceitunas verdes, erizos y mariscos yodados.
SemillonEste vino, que en Chile se produce poco como monovarietal, tiene menos complejidad aromática y acidez que el Sauvignon Blanc, pero mucho más cuerpo y volumen, lo que le otorga ventajas desde el punto de vista de su versatilidad. Un Semillón puede beberse fresco como aperitivo, pero también acompaña bien quesos de cabra e incluso un paté casero sencillo, empanaditas fritas de queso y de marisco. Ya con platos de cocina va bien con cebiches, pescados marinados, tortillas de verdura y pescado frito rebozado.

Chardonnay Varietal
Por sus notas cítricas, tropicales, cuerpo alegre y vivaz acompaña bien ensaladas de vegetales y quesos frescos, pechuga de ave o pescados marinados. También para ostras, cholgas, almejas. Combina bien con sushi, una cocina de moda, ligera y alegre como el vino.

Chardonnay Reserva
Al haber fermentado en barrica o parcialmente en ellas, estos vinos tienen estructura más voluminosa, notas tostadas y mantequillosas. Para todo tipo de pescados grasos, comenzando por el salmón ahumado y siguiendo con la albacora o el atún fresco a la mantequilla. Hace buena armonía con quesos blancos grasos o mantecosos, y con cualquier pescado salseado o con crema, excepto los cocinados en vino tinto.
Un pavo o pollo asado y especialmente frío es una buena compañía para un Chardonnay Reserva. El Foie Gras no sólo resuena bien con vinos dulces de cosecha tardía, sino también con Chardonnays muy densos y con mucha barrica, al estilo de Concha y Toro Amelia o Cuvée Alexandre de Casa Lapostolle.

Riesling
Este es un vino intensamente perfumado y que incluso puede sentirse abocado, es decir, levemente dulce. En consecuencia, y aunque de esta manera su uso no esté muy difundido el Riesling frío es un muy buen aperitivo. Por su origen alsaciano acompaña desde siempre embutidos frescos, salchichones o salchichas del tipo "vienesa" o Frankfurter" que hacen armonía con su sabor a hidrocarburos.
Como acompañante de platos de fondo de buena calidad y excelente precio, aunque parezca una contradicción por su naturaleza sutil, es la armonía más usual del plato llamado "Choucroute", que es el repollo o col fermentada, acompañada de tocino ahumado, jarrete de cerdo y salchichas.


Gewürztraminer
También procedente de Alsacia, en Chile se ha logrado en la zona fría cercana a Mulchén vinos de esta variedad producidos por Viña Santa Emiliana. Es, después del Moscatel, el más aromático de los vinos y resulta excelente como aperitivo, por su finura, aromaticidad y exóticos sabores a rosa y té de jazmín. Por sus notas especiadas tras un fondo muy frutal, este vino es el más aconsejado para comidas también especiadas como la cocina china o como adecuado contrapunto para patés de cerdo o cacería, terrinas de ave y quesos muy cremosos y delicados.

Champagnes
El rey de los vinos, el Champagne, por su excelsa calidad, finura y sofisticación, es el aperitivo por excelencia. Nada hay más fino y agradable que una copa de Champagne para comenzar una velada grata, pública o privada. Por eso, la primera opción es una simple copa de Champagne, idealmente al comienzo de la tarde.
En una recepción o cóctel, el Champagne rima armoniosamente con canapés de caviar, salmón y foie gras. Se puede hacer toda la cena con Champagne de aperitivo a postre, pasando por la entrada (quizá ostras o langosta) con un vino exclusivamente de Chardonnay, siguiendo con Champagne predominante o exclusivamente de Pinot Noir para un faisán o cualquier carne muy fina y terminar el postre con un Champagne Rosé.
Incluso en un desayuno dominical, muy de tarde en tarde, algunos espíritus refinados recomiendan un huevo pochado y tibio, una cucharadita de caviar de la mejor calidad y una copa de legítimo Champagne francés.